EL CRISOL | O |
06 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ESTOS DÍAS próximos a unos comicios han vuelto a levantar en algunos el recuerdo del 11-M y la elección de esa fecha concreta. En las tierras estradenses tuvimos el pasado fin de semana dos grandes mítines. No acudí, porque en ellos se mostraba cómo se puede prometer casi lo mismo, señalando cada cual que es absolutamente distinto al contrario. Nos queda otro mitin de los grandes, pero a algunos nos dará igual, porque lo único distinto que nos gustaría oir de tanto político casero o nacional no lo van a decir, aunque quizá sea porque ganarían pocos votos y perderían muchos. Visto como está el mundo, Europa, el país y la tierra gallega -y ante tantas promesas parecidas, y medias mentiras que dejan de serlo cuando se dicen doscientas veces- en un mitin autonómico se debería hablar de las pasadas elecciones inglesas, y de la falta de su respectivo 11-M. Pero no habrá posibilidad Hay actos, detalles u omisiones que pueden dirigir tres votos, aunque los 30 millones restantes vayan para otro sitio. Preguntarse en un mitin porqué no prepararon un atentado los islamistas en tierras inglesas días antes de votar a Blair o en contra, sería perder el tiempo. Por ello, mis colegas del círculo imperial estradense seguimos esperando a que los automovilistas creen un partido. Pero el 19 votaremos al menos mentiroso. ¿Y el atentado? Dirían en una seria televisiva que «tenía que ser que no». Tendrían que haberlo organizado los blairistas, para disfrazarlo de afgano y asegurarse la reelección. El club que me admitió sabe también porqué no interesaba una bomba fanática en las elecciones de Estados Unidos. Pero el club no comparte su conocimiento.