El respaldo sectorial de la cámara se minimiza al reducirse en dos mil los votantes del 2002 La celebración de comicios?corresponde el próximo año pero se desconoce el futuro del organismo
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La próxima semana se cumplen tres años de la celebración de las elecciones a cámaras agrarias. El hecho histórico se produjo el 26 de mayo del 2002. En Pontevedra habían sido llamados a las urnas 12.671 electores, censo que se configuró con los afiliados a la Seguridad Social Agraria. En los tres años transcurridos la base electoral de aquellos comicios se va disipando hasta el punto de que desde entonces ahora el censo del 2002 cayó un 17% al haberse registrado una disminución en el número de censados en la Seguridad Social Agraria de algo más de dos mil personas en toda la provincia. Las elecciones las había ganado Unións Agrarias logrando once representantes, seguida de Xóvenes Agricultores, con diez, y el Sindicato Labrego Galego, con cuatro. Los mandatos son de cuatro años y corresponderían nuevos comicios el próximo año pero en estos momentos se desconoce cual será el futuro inmediato y a medio plazo del organismo. Corresponde a la Xunta decidir si convoca o no de nuevo las elecciones una vez que fue derogada la ley de bases nacional y recae en las autonomías esa potestad. El hecho de que el Gobierno español anuncie que activará a partir del 2007 una normativa marco para la representación agraria deja la situación gallega en una circunstancia que podría llevar al Ejecutivo gallego a adoptar decisiones de redefinición de la representación agraria, esperar a la normativa española o a decretar las elecciones en plazo. Podría darse la circunstancia que la cámara agraria provincnial mantuviese su representación y la presidencia de Román Santalla invariable durante un año más sin elecciones en caso prolongarse el estado de situación hasta los ajustes de representación sectorial que se están perfilando. Precisamente dentro del seno de la cámara existe cierto debate sobre un posible alejamiento sindical de la realidad sectorial en sus posiciones fuera de la cámara al considerar algunos ganaderos que éstas contrastan con la defensa profesional que se da dentro de la cámara en el debate de los asuntos.