Tecnologías

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

16 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

RECONOZCO QUE la pasión por las nuevas tecnologías me sobrepasa. No me obsesiona tener el último modelo de teléfono móvil, ni el jueguecito de marras que imita o sobrepasa cualquier realidad. Tampoco me obsesiono delante de la pantalla navegando por Internet. Prefiero placeres más añejos, como la lectura de un libro. Pero reconozco la versatilidad y posibilidades que ofrecen esas herramientas, que se renuevan a velocidad de vértigo. Por eso sorprenden las trabas que se producen en zonas como Deza para disponer de unos servicios demandados por la sociedad e incluso vitales para colectivos como el de los empresarios. Resulta incomprensible que no se pongan los medios necesarios por parte de los proveedores para que en los polígonos industriales se cuente con suficiente ancho de banda, conexiones rápidos e incluso red inalámbrica Wifi. Y no es el nombre de un marcianito.