CON ACENTO
12 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL 29 de septiembre del 2003, el todavía conselleiro de Medio Ambiente, Xosé Manuel Fernández, visitó por primera vez Lalín. Aquel día, valoraba ante la prensa la desfeita que un mes antes se había producido aguas abajo del polígono industrial de Botos, con la mortandad de centenares de truchas. Y hablaba el máximo responsable de la materia de una investigación en curso: de la misma, su departamento no ha dado a conocer la resolución. Aunque al menos, algo se ha avanzado: en los vertidos de ahora la consellería da el nombre de la firma responsable. Vertidos que parecen no ser suficientes para tomar medidas drásticas, pese a su constante reincidencia. De los compromisos incumplidos por Barreiro desde el 2003 -casi todos-, el más sangrante es el de Botos: hay fotos vomitivas que así lo atestiguan. ¿Hasta cuándo se tolerarán?