RASTRO DE AIRE
10 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA REUNIÓN agropolítica de ayer en Mouriscade tenía como protagonistas a un ex ganadero, Xosé Crespo, y a un hijo de tratante de ganado, Rafael Louzán. Queda clara pues la vinculación al agro de ambos dirigentes de la Diputación. Los dos muxiron vacas. Pero matices aparte (y sin matices por la ausencia de Román Santalla que estaba en Madrid), el protagonismo formal lo mereció el programa de Unidad de Transferencia Embrionaria que viene a dar un impulso cualitativo a las ganaderías locales. A quien no lo crea le será recordado en su día porque la calidad del ganado se mide permanentemente y se irá notando. Me quedo no obstante con el protagonismo de fondo. Al final nadie parece saber qué hacer definitivamente con todas las hectáreas de Mouriscade. Toque por aquí, toque por allá, pero es mucha finca. A los ganaderos ayer los ví destinatarios de todo pero no protagonistas.