A rúa do vento La décima edición del Rali do Cocido llenó las carreteras dezanas en la prueba que abría la temporada gallega, con la entrega de premios prevista para hoy
02 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Las carreteras dezanas se llenaron ayer con miles de aficionados para seguir la prueba que abría el gallego de rallies. El Rali do Cocido estaba de décimo aniversario y la espectacularidad de la carrera animó a tomar literalmente las cunetas. La organización calculaba en unas veinte mil personas los seguidores de la prueba, con numeroso público siguiendo además los parques cerrados en Lalín. En los árboles El numeroso gentío que se agolpaba al lado de las carreteras hizo que algunos aficionados optasen por subirse a los árboles situados en medio de los tramos: junto a un espacio de visión privilegiado, gozaban de una elevada posición segura en caso de que alguno de los pilotos se saliese de su trayectoria. Cerca de 300 personas en la organización La organización de la prueba movió a un contingente de unos 300 efectivos, entre comisarios, Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil. Todos ellos tuvieron que redoblar esfuerzos además al coincidir la jornada con la feria de Lalín. La Guardia Civil de Tráfico fue jaleada por numerosos aficionados, al abrir los tramos de manera adecuada a un rally: así en el tramo de Ponteamoas, el Citroën C5 que precedía al coche cero dio buena muestra de sus cualidades dinámicas. Un gesto que la afición agradeció desde las cunetas de la carretera.