AL TRASLUZ | O |
11 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.PRONTO SE cumplirán cuatro años sin las instalaciones del cámping de Medelo. Los bungalows, el restaurante y la piscina estuvieron durante todo este tiempo sin uso. Un complejo turístico en el que las acciones se limitaron a la limpieza, por lo menos, para que los peregrinos que se acercaron y sí podían utilizarlo no se llevaran una mala imagen. Pero nada más. El resto de las dependencias siguió de descanso forzoso. A muchos ya se le olvidó que en ocasiones iban a la piscina del cámping en los días más calurosos del verano. La instalación desapareció de las guías turísticas, aunque en algunas señales viarias todavía alertan de su presencia a pie de carretera N-525, lo que puede provocar la confusión a los que les gusta viajar en su caravana sin un itinerario prefijado. En la administración pública, propietaria del cámping, tampoco parece haber muchas prisas para que las instalaciones vuelvan a ofrecer servicio y puedan incrementar la oferta de alojamientos. El Concello tuvo en su mano la posibilidad de hacerse cargo de la gestión de Medelo y abrirlo pero no llegó a ejecutarlo. Ahora, desde julio, el proceso está desatascado a nivel judicial tras la demanda de desahucio presentada contra el anterior concesionario pero el complejo continúa cerrado. Casi nueve meses tuvo la Consellería de Cultura ya para hacer unas bases y sacarlo a concurso. Pretenden abrirlo para la primavera. La estación está a punto de llegar y si sigue el mismo ritmo puede llegar el verano y la situación sin variar. Y mientras tanto, las instalaciones descansan y no se aprovecha un área del mercado turístico que tiene un público muy fiel y que nunca va a optar por casas rurales u hoteles. Medelo no puede perder más tiempo.