Frío liberador

| PABLO VIZ |

DEZA

RASTRO DE AIRE

27 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

ME SIRVE el frío reinante para despistarme de otros asuntos que sólo me traerían disgustos. Se congela el aire y su rastro. Y hasta el aliento. Y no hay calefacción que valga, pese a que escribo en camisa a pie de aire acondicionado. Es tiempo de ver, mirar y esperar que las temperaturas exteriores recuperen la normalidad para que nadie se lleve a engaño, que la gente vaya viendo que respirar tiene costes, en la vida normal, en la vida municipal y en la vida política. Nada es gratis y para coger peces, ya se sabe, hay que mojar el trasero. La independencia, la libertad, la opinión libre y centrada necesitan alimento, como el aire una temperatura adecuada para respirarlo. Todos iguales ante la ley, ley igual para todos, derecho a quejarse, derecho a ser justos. Cuando el interés es personal, hace a todos iguales. Si nieva y nos empeñamos en ignorarlo, no hay que rascar. El frío evita pensar y de paso, disgustos.