La noche de la ilusión

| O. P. ARCA |

DEZA

NO RECUERDO cómo era el 5 de enero cuando yo no distinguía los números. Sabía que luego de los empachos de turrón que me llevaban en Nochebuena al sofá de casa, había una noche de nervios porque venían los Reyes Magos. Más tarde, aprendí que era la noche del día 5 la del ajetreo por la llegada de los Magos: y viví algunos años con la ilusión de no dormirme hasta verles. Luego me llegó el turno de conocer a la Familia Real : y a cierta rabieta por pecar de inocente se unió el agradecimiento a Melchor, Gaspar y Baltasar, porque me di cuenta de los verdaderos esfuerzos que los Reyes Magos hacían por cumplir. Ahora que nos toca contribuir a despejar el camino a Sus Majestades, pocas cosas tan gratificantes como ver las caras de ilusión de los pequeños en las cabalgatas. Y más tarde, al abrir los regalos. Suerte para todos esta noche.