AL TRASLUZ | O |
08 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LAS NUEVAS tecnologías, a veces, nos son totalmente ajenas. Aparte del número de personas que no conozcan el servicio de línea ADSL, hay que unirle a aquellos que les gustaría tenerla para poder desarrollar su trabajo diariamente. ¿Se imaginan ustedes una empresa que opere a nivel internacional que desde su oficina no posea fácil acceso y con rapidez a la Red y que tenga que estar pendiente de orientar bien una antena para poder entrar en su correo eléctronico? Existe. También hay muchos particulares que el fin de semana no tendrían que acudir hasta su puesto de trabajo para terminar ese proyecto estrella si en sus casas tuviesen un acceso en condiciones a la Red. Pero la alta tecnología, que se caracteriza por la velocidad, por la inmediatez, que nos mete en este mundo globalizado, con la que podemos saber qué es lo que está sucediendo en las antípodas con mayor facilidad que lo que ocurre en el piso de abajo, está entrando justo al revés de como es: despacio y con muy pocos datos de cuándo. Las previsiones y la situación actual es tan confusa que tras pasar un buen rato mirando si mi domicilio tenía servicio de línea ADSL no fui capaz de saberlo. Si consultaba poniendo el teléfono me decía que sí disponía, pero únicamente sobre la línea analógica. En cambio, si en vez de facilitar mi teléfono en la página web optaba por buscar por la ubicación del domicilio, no contaba con la famosa línea. Esto mirando en el portal de Telefónica. Pero la confusión no acaba ahí. Si optaba por acudir a la página web del Ministerio de Ciencia y Tecnología, ya todo se complicaba más: ponía que contaba con el servicio. A este paso cuando todos contemos con ADSL y lo sepamos ya se ha inventado una nueva tecnología que la haga olvidar y deje completamente obsoleta.