A CONTRAPELO
16 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.CRESPO REAVIVABA ayer con el conselleiro de Política Agroalimentaria el proyecto -ya en manos de Fraga- de trasladar la sede de Expodeza al Pazo de Liñares. Mataba dos pájaros de un tiro: por un lado se involucraba a la Xunta en la rehabilitación del edificio y, por otro, se desvinculaba el centro comarcal del polígono de Lalín 2000. Una ubicación que no parece la más acertada. El regidor cuenta con la ventaja del cambio de rumbo mostrado por el Gobierno gallego respecto a estos edificios. Si en un principio se buscaban construcciones singulares -como Expodeza, Expolemos o Expotrives, por citar algún ejemplo más o menos cercano-, en la actualidad se prefieren edificios históricos a rehabilitar. Eso sí, habrá que pedir a la Administración que no escatime esfuerzos económicos para evitar pastiches y daños a ese patrimonio arquitectónico. En otros sitios ha ocurrido.