Quien contamina, no paga

| O. P. ARCA |

DEZA

ES LA VERSIÓN gallega del axioma. Aquí, «quien contamina, no paga». Ya puede ser grande la falcatruada , que las consecuencias pocas han de ser. Estos últimos días le ha tocado la china al río Toxa: decenas de truchas muertas flotan en su cauce. Los pescadores dieron una vez más la voz de alarma. Seguro que Augas de Galicia abrirá una investigación. Seguro que dirán que no pueden revelar nada. Seguro que la confidencialidad amparará al infractor o infractores. Alguien puede pensar que esta visión es exagerada. Pero no, ejemplos hay y cerca: hace un año, por estas fechas, eran cientos las truchas que aparecían muertas aguas abajo del polígono de Botos, en el Deza. Desde entonces, nada se sabe de sanciones, pese al expediente en marcha de Augas de Galicia. Hasta ahora, nada; todo queda en otras augas : de borrajas.