Lalín quiere construir un consistorio emblemático que dure 500 años

La Voz LA VOZ | LALÍN

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El grupo de gobierno dejará en manos de los técnicos la elección del arquitecto ganador La obra se financiará con ayudas, la venta de suelo, de espacios y alquileres en el edificio nuevo

20 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a junta de gobierno aprobó las bases del concurso de ideas en el que se elegirá el proyecto de la nueva casa consistorial de Lalín. El alcalde Xosé Crespo negociará con la Xunta la subvención una vez tengan el proyecto básico. Parte de la financiación saldrá del alquiler de locales y la venta de espacios a la Xunta y el ORAL, entre otros, y la comercialización de suelo municipal. Xosé Crespo, y el edil de Urbanismo, Román Rodríguez, quieren que el edificio sea emblemático, que aúne modernidad y tradición y que mantenga su utilidad los próximos 500 años. Un proyecto que sirva y dé servicio a las próximas siete generaciones de lalinenses y que constituya un orgullo para todos los vecinos. El grupo de gobierno invertirá 126.000 euros en el concurso. A cambio el Concello obtendrá entre cinco y siete propuestas. La convocatoria se publicará en el BOE y los arquitectos dispondrán de quince días para enviar sus currículums. Un jurado formado por cuatro políticos y siete arquitectos elegirán entre cinco y siete nombres. Los políticos serán el alcalde, el edil de Urbanismo, un representante del PSOE y otro del BNG. La parte técnica la forman el director xeral de Xustiza, el director de la Escola de Arquitectura de A Coruña; un arquitecto coordinador, el mismo que se encargó el concurso de la Cidade da Cultura; dos arquitectos más, uno elegido por los concursantes, otro por el Concello y otros dos profesionales de reconocido prestigio. Los seleccionados tendrán dos meses de plazo y contarán con 18.000 euros para realizar un anteproyecto. En la segunda fase un jurado técnico compuesto por cuatro arquitectos y presidido simbólicamente por el alcalde determinará el ganador. Crespo subrayó que se pretende que al concurso concurran arquitectos de reconocido prestigio y que el concurso será dedido únicamente por los técnicos sin intromisiones políticas. La oposición podrá asistir a las reuniones de trabajo, si lo desean, pero sólo de oyentes.