La directiva del CD Lalín convoca una nueva asamblea para aclarar su futuro

La Voz LA VOZ | LALÍN

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El fracaso de la anterior reunión marca una cita decisiva para la entidad franquirroja Méndez adelantó su intención de entregar las llaves del club al Concello si no hay relevo

21 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l día 2 de julio marcará el futuro del Club Deportivo Lalín. Esa es la fecha elegida por la junta directiva cesante para celebrar una asamblea general extraordinaria. Una asamblea que tendrá únicamente dos puntos en el orden del día, la dimisión del presidente y el nombramiento de una nueva junta directiva o junta gestora, y que se celebrará en el aula cultural de Caixanova a las 21.00 el primera convocatoria y a las 21.30 en tercera y última. El primer apartado no tiene mayor misterio. Las dos docenas de socios que acudieron a la anterior convocatoria, celebrada el pasado viernes, se encontraron con un cruce de reproches entre el equipo actual de responsables del club franjirrojo, que encabeza Álvaro Méndez, y el ex presidente Juan Suárez Carbia. La discusión no provocó ningún cambio en la delicada situación de la entidad y, ante la ausencia de candidatos a dirigir la nave, la directiva se ha visto abocada a convocar otra asamblea. La cita del día 2 de julio, sin embargo, no podrá concluir sin un resultado definitivo. Méndez ya adelantó el pasado viernes que si no aparece nadie decidido a coger las riendas del club está decidido a entregar las llaves del club al concejal de Deportes, Ramiro Rubial, y su gestión a la Federación Gallega de Fútbol, circunstancia que en la práctica supondría la desaparición del club, y que, por otro lado, está perfectamente prevista en los estatutos. La deuda, en primer plano Así las cosas, la pelota está ahora en el tejado de los socios de la entidad lalinense. Y los abonados interesados en dar el paso, que alguno hay, parece que tienen como principal punto de preocupación la delicada situación económica que atraviesa el club. Sobre todo, la importante carga que supone la deuda que se arrastra con Hacienda y que se convierte en un lastre realmente destacado para la delicada economía del club franquirrojo.