RASTRO DE AIRE
27 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LOS ADOBOS pueden estar mejor o peor pero enmascaran y esconden el producto. Para esconder la mala calidad no hay como poner picantes y mostazas. Existen efectos sublimes como es la gota de aguardiente en el café que consigue algo nuevo pero mejor que el propio café. Soy de los que al churrasco le sobra la salsa, salvo si falla la carne. El adobo si es puesto con buena fé se usa para ensalzar un producto y no es preciso que sea masticable. Pienso en los grandes eventos como Empanada, Cocido, Lacón y, este fin de semana, Galo de Cruces. Creo que los buenos adobos, alegóricos, socioculturales que se les aplican no deben despistarnos a los consumidores serios y, además de disfrutar la música, la palabra y la política, que todo alimenta, centremos el tiro en el producto. Este fin de semana comamos Galo de Cruces. Si el adobo no esconde su calidad, seguro que repetiremos todo el año.