Los nuevos gallegos

DEZA

AL FILO | O |

26 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

ALGUNO DE SUS AMIGOS le llaman Konsta, como abreviadura de Constantino, aunque su nombre en realidad se escribe con K y lleva añadidos unos apellidos difíciles de pronunciar. Nació en Ucrania y el lunes cumplirá 25 años. Lleva tres años en Lalín y cinco fuera de casa recorriendo diferentes países de Europa y trabajando en lo que puede. Él, como otros muchos gallegos, tuvieron que salir de casa para buscarse la vida adaptándose a las circunstancias, a un mundo de papeleo y burocracia, de permisos de residencia y en el que no es fácil encontrar empleo. Él como otros llegados de distintos rincones del mundo es uno de los nuevos gallegos, esos que nos encontramos al tomar un café. La llegada de gente de otros países va cambiando poco a poco la fisonomía de la comarca en la que la calle se llena de una mezcla de acentos, pero en la que todavía las vacas siguen siendo protagonistas. Vacas como las treinta que se escaparon en la madrugada de ayer del matadero de Silleda. Una fuga en masa que no pasó desapercibida y fue detectada por vecinos y miembros de Protección Civil que se encargaron de llevarlas de vuelta al redil.