Lalín, de la misa al banquete real

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

EL CRISOL | O |

21 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA BODA REAL que traerá en vilo a lo largo de la jornada de hoy a todo el país tiene vinculación con Lalín. No puede ser de otra manera, porque los lalinenses de la diáspora siempre están colocados en ocupaciones clave. Da igual que visites Argentina, Venezuela o Andorra. En la República Argentina que tantos gallegos acogió durante el primer tercio del siglo pasado, entre los múltiples centros de municipios de Galicia fue el de los Hijos de Lalín el elegido por Raúl Alfonsín para desarrollar una actividad política entonces clandestina en el Buenos Aires de la dictadura militar. En Caracas, los empresarios lalinenses son una institución, capaz de sentar a la mesa a degustar un cocido al alcalde de Caracas, Freddy Bernal, y organizar una recepción oficial para su alcalde. En Andorra, hacen valer su voz para que se dé el nombre de Plaza de Lalín a un enclave de Escaldes-Engordany. ¿Y en Madrid? Pues en Madrid, como en los demás sitios, te los puedes encontrar en todos los ámbitos. ¿Que hay boda real? Lalín deja verse. Y así, desde la ceremonia religiosa al banquete nupcial, la boda del príncipe Felipe y Letizia Ortiz cuenta con la presencia de lalinenses. El sacerdote Andrés Ramos jugará un papel importante en la ceremonia en La Almudena, catedral que conoce a la perfección dado su puesto de secretario del obispo auxiliar de Madrid, Fidel Herráez. Y horas más tarde, en la celebración más festiva, de nuevo lalinenses. El joven Marcos Enríquez, integrante de la Guardia Real, tendrá encomendado servir el banquete. Lo dicho, la presencia de Lalín se dejará notar hoy en la boda del siglo.