RASTRO DE AIRE
07 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DESDE LA cristalera y el ocio puntual de la mañana de ayer (leáse café) observé esos detalles, esos gestos de Lalín-ciudad, en la plaza de la iglesia, que algún día tendrá nombre porque ese no le hace falta que ya se sabe al ver el templo. Percibí ese guiño al ver pasear a unos deportistas que asocié rápidamente al evento balonmanístico que registra la villa y a un nombre en un chandal, de constructora de moda en España y en la Bolsa. Paseaban como los baloncestistas del Barcelona por Tenerife en mi época de mili, viendo el entorno urbanístico y comercial, con el único matiz que éstos miraban hacia arriba y aquellos, tan altos, hacia abajo. Poco antes había sentido ese aire de ciudad-Lalín al no conseguir aparcar. Son contrastes de ciudad que se precie. Algo de verdad habrá en el camino urbano que toma Lalín. Es hora de empezar a estudiar los espacios del Lalín-duro y del Lalín-sosiego.