Fue el precio más alto de todas las provincias y muy superior a la media gallega, de 29,1 En este momento los precios son más elevados, pero engañosos por el alza de los cereales
20 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Cada ganadero pontevedrés percibió de media en el año 2003 por cada litro de leche 0,295 euros (49,2 pesetas). Fue el precio más alto registrado en todas las provincias gallegas. En A Coruña los ganaderos percibieron un 0,290 (48,3 pesetas), en Lugo 0,291 (48,4) y en Ourense 0,285 (47,4 pesetas). El precio medio gallego se situó en ese año en 0,291 (48,4 pesetas). Son precios críticos para los productores que se vieron complicados mucho más con el incremento de los costes de producción, concretamente de las materias primas. Estos valores corresponden al precio base de todos los estractos de producción de leche (salvo la comercializada caliente). Los datos son oficiales. Corresponden al balance del Instituto Galego de Estadística, IGE, y los manejan estos días todas las organizaciones agrarias. En este momento, el sector está altamente preocupado. Los precios están algo más altos que la media. El peor momento del año pasado se produjo en los meses de marzo a agosto donde no alcanzó nunca un valor de 29 céntimos. Los precios más altos se pradujeron en noviembre y en diciembre pasados, siendo el máximo en noviembre con 31,52 céntimos de euros (52,5 pesetas). A este valor se aproxima actualmente el precio en Deza pero a nivel de cooperativas y para leche con calidad acreditada. La amenaza de depreciación tiene al sector peocupado y dispuesto a enfrentarse a esa iniciativa industrial. Supuestamente la bajada podría situarse en 0,01 euros (dos pesetas). La situación se califica en el sector de inasumible porque a esecéntimo habría que sumarle los dos (tres pesetas) que seguramente supone en los coste de producción la subida de las materias primas). La situación de la producción que no negocia desde las cooperativas es peor. También hay casos en que existen precios más elevados aunque tiene caracter puntual. La reducción de explotaciones podría agudizarse en caso de que la bajada de la leche que la industria comunicó a muchos ganaderos llegue a consumarse.