Las coincidencias entre PP y BNG respecto a la construcción del cinturón de Pontevedra pueden pasar a mejor vida en cualquier momento. Las posiciones de ambos partidos son cada día más divergentes y, de momento, no hay signo alguno de aproximación. Los dos grupos municipales firmaron el acuerdo del Concello en el que se rechazaban las tres alternativas planteadas por Fomento para construir la circunvalación de Pontevedra, es decir, las dos seleccionadas que iban por Mourente y una tercera por Bora. Sin embargo, tras este acuerdo ha llegado el divorcio. Mientras el gobierno local limita su posición a pedir diálogo con el departamento dirigido por Álvarez Cascos, el PP dice que el Ayuntamiento ahora tiene la obligación de plantear un pasillo alternativo para el paso de la circunvalación. La inclusión del cinturón -cuya tramitación prosigue normalmente- en la lista que tiene Louzán de las siete obras paralizadas constituye un paso más en este alejamiento.