CON ACENTO
22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ES LO que nos toca: primero nos crean la necesidad y luego nos aconsejan que nos olvidemos del elemento de consumo en cuestión. Ayer le tocó a los coches. El Día sin Coches. Así que los Concellos y las administraciones para quienes los automóviles y los automovilistas somos poco menos que el maná se lanzan a proclamar las bondades de que dejemos sus calles sin coches. Yo, desde luego, me apunto. A no pagar la mitad de lo que me cuesta un litro de combustible en impuestos al Estado; a no pagar el impuesto de vehículos al Concello; a no pagar la grúa que me lo lleva cuando las últimas obras de humanización se han cargado cien plazas de aparcamiento; ni sus multas; ni el IVA de los recambios; ni generar puestos de trabajo en fábricas del sector como consumidor. Me apunto, pero si somos muchos, ¿lo soportaría nuesta economía?