A CONTRAPELO
10 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ARRANCÓ EL temido o deseado, que de todo hay, curso escolar. Los más pequeños volvieron a las aulas con la tranquilidad como nota dominante en Deza y Tabeirós-Terra de Montes. No ha habido problemas con obras importantes sin concluir ni con falta de profesorado. Eso sí, más de un disgusto entre los niños reacios a eso de los horarios y el aprendizaje. Pero el inicio de año académico coincidía con una buena noticia para los estudiantes lalinenses. El Concello demostró su vena social y de servicio al ampliar el abanico de beneficiarios de sus ayudas para transporte, que hasta ahora eran coto exclusivo de universitarios. Desde este curso también los opositores -todo un oficio en este país- tendrán apoyo económico municipal. Otro acierto fue ampliar el espectro geográfico. Sólo se queda fuera Ferrol de las siete capitales. Y es que a los lalinenses no se les pierde mucho por allí.