Últimas postales

| O. P. ARCA |

DEZA

CON ACENTO

23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN ESTOS tiempos en que quienes más cartas escriben son bancos, los envíos particulares cargan a los servicios de Correos de trabajo extra en tiempo vacacional. La Navidad es el tiempo por excelencia para unas tarjetas casi clónicas: al fin y al cabo, los buenos deseos son iguales para todos los destinatarios. El otro tirón, llega con las postales veraniegas. Las postales recogen con nitidez los edificios y lugares que el turista trata de inmortalizar con su cámara compacta, hasta que con los años se da cuenta de que no tiene en sus estampas ni un triste campanario, ni una sola cúpula, y encima parece que un camión pisaba la carretera en el momento de hacer click, porque todo está borroso. Si ya ha recibido alguna postal, ojo, que el turista no andará lejos: generalmente llega antes que su envío. A tiempo para enseñarle sus fotos. Y hasta otro verano.