Merza no habló con De Mesa

| O. P. ARCA |

DEZA

EN MERZA no conocen a Arsenio Fernández de Mesa. Por eso, ayer no tuvieron carrilanas. No tomaron ejemplo a tiempo de Bandeira, donde una gestión del alcalde Xosé Fernández Viéitez con el delegado del Gobierno en Galicia obró el milagro y permitió que su palabra sobrevolase la prohibición de Tráfico de cerrar la N-525. Pero en Merza siguieron el trámite normal: el de siempre. Solicitaron permiso para su carrera de carrilanas a Carreteras, que se lo concedió, y esperaban como es habitual ponerse en contacto con Tráfico para organizar el dispositivo. Pero en esta ocasión, la Jefatura Provincial de Pontevedra negó el permiso. Es otra de las cosas que tiene la división por provincias: lo que puedes hacer en la de A Coruña o Lugo, es peligroso en la de Pontevedra. Salvo si habla con quien se debe: ya lo saben para el año los de Merza.