?tra de las cuestiones abordadas por el SLG fue el proyecto del protocolo para el control de la calidad de la leche cruda de vaca. Mariano Lema, que recordó que el documento de compromiso que dio origen al mismo fue firmado por Federación NAcional de Industrias Lácteas, Asaja y UPA -donde se encuentra Unións Agrarias-. Lema fue muy duro con el proyecto, que dijo que busca un proceso de concentración industrial en grandes unidades productivas, que acabará con las explotaciones familiares. Apuntó que las exigencias que se plantean abocan a este camino a las explotaciones gallegas, ya que se exige que las explotaciones tengan abastecimiento de agua potable, que si no proviene de traídas municipales -en ningún caso en Deza y Tabeirós- exigirá análisis periódicos y depuración. También demanda un responsable de ordeño, y fija cuatro controles: uno de ellos en el transporte, que facultaría a las industrias a rechazar la leche que considere no cumple los mínimos, lo que en la práctica cree Lema es darle carta blanca para prescindir de las rutas menos rentables. Indicó que representantes del SLG estaban ayer en Madrid para definir su actuación contra el documento, que espera se retire. Fija sanciones de hasta un millón de euros. Cuestionó el tipo de leche que se persigue como estándar de calidad, al indicar que se busca un modelo intensificado pese a que recientes estudios apuestan por estabulación libre.