El cajero automático llega a Cerdedo

La Voz LA VOZ | A ESTRADA

DEZA

Género | Ninguna de las tres oficinas bancarias de la localidad contaba con el servicio Los vecinos ya no tendrán que acudir a Soutelo durante los fines de semana, o pedir pequeños préstamos a amigos y familiares

10 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta el pasado fin de semana, los cerdedenses previsores que tuvieron que enfrentarse un sábado o el domingo a unos gastos especiales, por desplazamientos, compras, comilonas o celebraciones debían procurarse el dinero preciso antes de las dos de la tarde de cada viernes. En Cerdedo, capitalidad, existen tres oficinas bancarias de Caixanova, BBVA y Central Hispano. Los cajeros automáticos eran cosas del futuro. Ya dentro de los fines de semana, muchos cerdedenses han tenido que recurrir, alguna vez, a pequeños préstamos de amigos y familiares cuando se encontraron, en sábado o domingo, con que tenían unos gastos imprevistos y no reunían en dinero suficiente. Siempre quedaba la opción de desplazarse a Soutelo -la localidad más cercana con cajero automático- con las tarjetas de crédito, pero los cerdedenses recurrieron más a sus amigos, vecinos o familiares para soventar esos problemas. Ahora, el futuro acaba de alcanzar a Cerdedo, donde ya tienen su primer cajero automático. Caixanova Cándido del Río fue el responsable de la oficina de Caixanova durante muchos años. Hace poco se fue para otro destino. El hombre luchó mucho por conseguir un cajero automático para Cerdedo, pero le debieron indicar que daría servicio a pocas tarjetas. También desde el Concello se realizaron gestiones desde mediados de los años noventa. Pero no había forma de lograr la cajita expendedora de billetes. El caso es que el nuevo director, Lino Bugallo, ha conseguido el cajero en pocos meses. El pasado miércoles, algunos cerdedenses ya pudieron estrenarlo. Otros se interesaron en la oficina, situada en la travesía general, por la forma de conseguir la tarjeta, ahora que pueden utilizarla en su propio pueblo. En cualquier caso, esas peticiones de pequeños préstamos entre amigos y familiares ya no tienen mucha justificación, salvo en casos esporádicos que no tienen porqué repetirse cada fin de semana. Ahora hay que darle cierto uso al aparato. Si no se utiliza a menudo, y se estropea, seguro que no lo mandan arreglar.