Una fiesta como la de Sevilla

DEZA

RASTRO DE AIRE | O |

09 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

En Bandeira inventaron una fiesta con trascendencia histórica y empaque cultural: Festa da Empanada. Van a cumplirse 29 años, en la edición de agosto. Los problemas de organización surgidos por la falta de terreno sitúan el festejo ante el trance de afrontar decisiones históricas. Decisiones que deberían haber sido adoptadas con anterioridad porque no se puede tener un festejo del calado y trascendencia de la Empanada pendiente de la cesión de cinco personas titulares de parcelas, de que se venda, de que se edifique... La no cesión adelanta los acontecimientos y las decisiones. En circuitos sociopolíticos hace años que se piensa en que un plan parcial debió ordenar el territorio para dar consistencia a un espacio que entre otros usos garantizaría escenario a la Festa da Empanada. Ni se hizo ni, seguramente, se hará. El reto apunta ahora hacia otro escenario, al menos para este año. No podía ser de otra manera. Una alternativa ya la apuntó Juan Salgueiro, histórico alma máter del festejo. Si no se decide instalar carpas en los prados limítrofes por el coste, se debería apuntar a una salida creativa, a que cada peña montase su mesa con la creatividad y tono festivo adecuado al evento y al nuevo lugar descampado. Es fácil de entender. Como en la Feria de Sevilla. Cada peña montaría su caseta conformando un espacio visual y práctico que no sólo sustituiría los carballos sino que tendría cuerpo propio con estructuras y luz. No es descabellado. Es hasta imaginable y podría funcionar. Haría más universal el festejo aproximando ideas del sur a lo oriundo y a otras ya aplicadas del norte, como el encierro de vaquillas que programa la fiesta de Bandeira. Lo importante es que la empanada no enfríe.