La religión de los chinos

F. S. CORDÓN

DEZA

EL CRISOL | O |

26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

AUNQUE intentase escribir de otras cosas, las palabras acabarían impregnándose -antes de llegar al segundo párrafo- de un cierto tinte electoral. Pero lo intentaré. En China practican eso del budismo. Como son 1.300 millones de chinos, a mis hijas no les aseguraré nunca que la católica es la religión acertada. Más bien, les explico qué es eso del nirvana, la reencarnación, las vacas sagradas y la meditación. Son muchos millones como para que, al final, estén equivocados. Con los votos de las masas, tanto a nivel municipal como autonómico, tampoco me atreveré nunca a hablar de equívocos o torpezas, y menos en unas elecciones generales. A pesar de que todos los españoles recibimos una educación básica en las escuelas, de que vemos las mismas televisiones y tenemos acceso a los mismos periódicos, aún existen políticos que creen que hay muchos votantes manipulables, inducibles o impresionables. Las masas y los electores pueden equivocarse con sus papeletas, o al interpretar mensajes políticos, pero no son corderos. En democracia, saben que pueden rectificar a los cuatro años, o incluso antes, en cuanto llegue otro tipo de elecciones. Hay candidatos que esperan mucho de los cambios climatológicos, de las tempestades, de los accidentes y de las guerras. A cierta edad, la batallita en torno a un civil muerto en un conflicto bélico -colonial o de liberación, ya se verá- puede retocar una conciencia o mover impulsos sociales. Cuando las vivencias y los conceptos consolidados marcan la pauta, cada uno sabe meter a la guerra, al muerto y a los accidentes en su marco adecuado. Esta vez tocaba votar gobiernos para cada pueblo. Deciden los chinos.