Los candidatos estradenses cerraron con fiesta una dura campaña electoral

La Voz LA VOZ | A ESTRADA

DEZA

ROMÁN GUTIÉRREZ

El PP tuvo verbena en O Foxo, el PSOE folk en A Estrada y el BNG música tradicional en Ouzande Campos votará mañana a las 11.00 horas, Constenla a las 11.30 y Espiño a las 12.00

23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los candidatos estradenses cerraron ayer con aire festivo una intensa campaña electoral con algunos momentos de crispación. El Partido Popular eligió la localidad de O Foxo para poner punto final a su petición de votos. Lo hizo con una verbena al estilo tradicional, con orquesta y pulpo para todos. El PSOE también apostó por la música. Los socialistas celebraron en Sala Gradín una fiesta folk dirigida especialmente a la juventud, a la que el candidato, Manuel Otero Espiño, animó a participar en los comicios para decidir el futuro gobierno del municipio. En el acto no hubo largos discursos, pero sí algunas intervenciones en las que los socialistas manifestaron que ya han hecho los deberes y quedan a la espera de la nota final del examen. «Esperamos pasar esta reválida con notable», confesóEspiño. Por su parte el BNG eligió Ouzande para poner el broche final a su campaña con un acto en el que tampoco faltó la música tradicional. Los nacionalistas escogieron precisamente Ouzande para concluir su carrera electoral «porque para nós é un exemplo de como debe funcionar unha parroquia», según explicó Gonzalo Constenla. «É unha parroquia con grande actividade veciñal e cultural que contrasta co nulo apoio do PP, que discrimina ás parroquias que non son totalmente da súa corda», señaló el candidato nacionalista. En el mítin del BNG, en el que participaron Xabier Camba y Ánxel Chedas además de Constenla, los nacionalistas prometieron a los vecinos la construcción de las polémicas aceras demandadas por la comunidad local. Volviendo la vista atrás, los tres candidatos estradenses valoraron de forma positiva la campaña, aunque con distintos matices. El popular Ramón Campos lamentó las descalificaciones sufridas por parte de otros partidos. «A desgracia das persoas vese na campaña. Eu personalmente non me metín con ninguén, pero o BNG meteuse na miña vida privada. Non saben separar a política da vida privada e vano pagar», indicó. Reconoció además que para el PP fue una campaña «bastante dura», con mítines en casi todas las parroquias. Por su parte el PSOE asegura que tanto su precampaña como su campaña fueron «en positivo», con reuniones con los distintos colectivos sociales y económicos para conocer sus inquietudes de primera mano. Espiño manifestó que ésta fue una campaña «sin crispación», aunque «houbo momentos, tensos, duros, con descalificacións que non procederon de nós». «Eu entendo que a campaña é coma a lei da selva e xa estou acostumbrado a tragar sapos», indicó. El BNG también se refirió al «lado oscuro» de la campaña, «con moito ruido que confunde á xente e grandes promesas que nalgúns casos non se cumplen». «Nós fixemos unha campña diferente, de contacto directo cos cidadáns, baixando a pé de obra para escoitar as súas inquedanzas», explicó Constenla.