El comercio se la juega

F. S. CORDÓN

DEZA

EL CRISOL | O |

23 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

YA SE sabe cuántos coches podrán aparcar en la futura calle semipeatonal de la villa estradense: una docena. También se ha estimado que en la calles Calvo Sotelo y Ulla estacionan todas las mañanas más 60 vehículos que ya no se mueven hasta las dos de la tarde, o hasta las ocho de la noche. Sus propietarios son los propios comerciantes, oficinistas y dependientes de los distintos establecimientos, bares, bancos y locales comerciales de estos viales. Las doce plazas de aparcamiento en la calle semipeatonal -muy poquitos para un vial con mucha vida comercial- se podrán reservar para compradores y clientes de todos esos establecimientos. Bastará con reducir a 15 minutos -10 son pocos, porque no da tiempo ni para comprarse un par de zapatos- el tiempo de estacionamiento permitido. Como no hay que olvidar que esos 60 coches que se sacan de la calle central tendrán que estacionar en calles próximas, tenemos que pensar que aquellos que no encuentren plaza para aparcar en el vial semipeatonal quizá tengan que recurrir a la zona de la estación de autobuses y a la prolongación de Losada Diéguez. Muchos acuden a veces al centro urbano para sacar unos euros del banco, para cortarse el pelo o comprarse una bata. Si proceden de las aldeas y acaban aparcando donde se ubica la ITV móvil, quizá cambien de peluquero. No hay que dar vueltas a esas doce plazas de aparcamiento de la calle semipeatonal. Los comerciantes examinan hoy el proyecto. No sé lo que opinarán pero seguro que van a recordar la vieja reivindicación de un amplio parking público en un punto céntrico de la villa.