A CONTRAPELO
10 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ESTAMOS EN plena vorágine de las administraciones por sacar a concurso, licitar, adjudicar... obras y proyectos. Los ardores de la campaña electoral están a la vuelta de la esquina y se exprimen los presupuestos públicos al máximo para vender ante los vecinos. Las obras se acumulan, al menos en teoría, a lo largo y ancho de la geografía del Deza y Tabeirós-Montes. Si no son unas aceras es una carretera o un punto limpio o cualquier otra iniciativa que suponga inversión y, por tanto, se pueda echar al peto. Pero también tenemos la otra cara de la moneda: los paisanos aprovechan la receptividad de los políticos para demandar las mejoras que consideran más oportunas. Desde nuevos accesos a pasos elevados sobre autopistas. La estrella se la llevan los arreglos de carreteras. En fin, estamos a las puertas de una campaña que se presenta calentita en la zona. La proliferación de candidaturas augura muchos cuerpo a cuerpo.