Vehículos sin pasar la ITV, armamento desfasado y una plantilla escasa y mal pagada es el supuesto día a día de los agentes del instituto armado en Pontevedra
30 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La Plataforma de Amigos y Simpatizantes de Guardias Civiles se ha convertido en los últimos meses en algo así como «la voz de los sin voz». Debido a que los agentes tienen por ley prohibido el asociacionismo profesional, el sindicalismo, son sus allegados quienes denuncian una situación difícil dentro de este cuerpo en Pontevedra, «algo que es extrapolable -manifiesta una de las integrantes de la organización- al resto de provincias gallegas y de España». Así, no es extraño, aseguran desde la Plataforma, encontrar vehículos celulares que no han pasado la pertinente Inspección Técnica (ITV) e incluso «puede darse el caso de llegar un automóvil nuevo y que su destino sea el de realizar labores inspectoras de los mandos». La situación se agrava a medida que pasa el mes. Responsables del Sindicato Unificado de Policía (SUP) resaltaron que en numerosos puestos de la Benemérita, la partida económica destinada a la compra de combustible es insuficiente y los coches permanecen sin salir a patrullar hasta que comienza un nuevo ejercicio. Narcotráfico Esta falta de medios se trasladada a la lucha contra el narcotráfico, sobre todo en esta época del año. Invierno es el periodo donde, estadísticamente, se suele realizar una mayor número de alijos, pero, desde las distintas organizaciones consultadas, se afirma que las cantidades de drogas incautadas podrían multiplicarse con una mínima planificación por parte de los mandos medios. «Sólo con efectuar amarres piloto -amarres fuera de la base- en determinados puntos de la costa pontevedresa, el efecto sería devastador para las mafias», señaló al respecto un agente de la Guardia Civil que prefirió permanecer en el anonimato. De este modo, y a pesar de la climatología reinante, las patrulleras podrían llegar a las zonas sensibles del litoral en un menor espacio de tiempo. Se da la circunstancia de que, además, estos amarres piloto tendrían un efecto secundario: «Los barcos pesqueros que emplean artes ilegales para faenar no tendrían la impunidad que tienen en la actualidad», añadió. Las criticas de la Plataforma de Amigos y Simpatizantes de Guardias Civiles también se centran en la escasez de las plantillas y la reducción que eso conlleva en la seguridad de los agentes. «A diferencia de la Policía Nacional, en la zona de actuación del instituto armado las distancias son un problema y dada la potenciación que se esta realizando desde la Administración de la figura de la patrulla unipersonal en detrimento de las parejas, el auxiliar a un compañero puede ser cuestión de horas». Junto con esta coyuntura, los miembros de la Benemérita se encuentran con que «son el cuerpo de seguridad peor pagado de España» y que la subida salarial anunciada por Interior afectará a los efectivos encargados de la seguridad ciudadana, pero, «¿qué pasa con los que se encargan de la seguridad de edificios públicos o de cárceles?», se preguntan desde la Plataforma, cuyos dirigentes critican que el plus de productividad «sea repartido a criterio de los distintos mandos, al igual que ocurre con las medallas y demás distinciones públicas». Además, entre los agentes es habitual que se comente que el incremento sólo redundará en cuatro personas y que haya, incluso, capitanes que no lo vayan a percibir. Todo este conjunto de situaciones repercute, incluso, en la vida familiar de los efectivos del instituto armado. «Sin ir más lejos, los miembros de la escala básica desconocen cuando van a tener un día libre o se les informa con únicamente quince días de antelación si van a poder disfrutar de las vacaciones estivales. Además, se está implantando la jornada partida lo que implicará hacer más penosa la vida de los guardias civiles».