El Portadeza sigue en la lucha

XABIER OTERO LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

BALONMANO Los rojinegros se jugarán su pase a la fase de ascenso el próximo sábado en O Rosal El pinchazo de la Avilesina en el principado con la Sar (18-18) deja más abierta que nunca la lucha por la fase de ascenso a División de Honor. Los rojinegros cumplieron con su parte y se impusieron al Lavadores por 25-21, lo que les permite situarse a tan sólo un punto de distancia del cuadro asturiano. En la mañana de hoy, el Atlético Novás podría echar una mano decisiva arrancando un resultado positivo de la pista del Ademar León. Aunque, pase lo que pase, la última jornada promete ser de infarto.

06 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Portadeza Lalín, 25: Pablo, Camilo, Pincho (6), Roberto (9, 2p), Carlos Aller (1), Jorge, Diego (6, 2p), Martín (2), Canario, Félix, Toño (1) y Durán. Lavadores, 21: Costas, Alonso, Isaac, José Luis (4), Godoy, Diego Pérez, castro (4), Carrera (4), Daniel, Seijas, Róbalo (5) y David López (4). Árbitros: Pallarés y Pérez. Excluyeron a Jorge, Pincho, Roberto, Canario y Aller del Lalín y a los vigueses Isaac y Rábalo. Expulsaron con roja a Jorge en el minuto 36 por un agarrón que no se apreció. Parciales: 1-1; 3-3; 4-5; 7-7; 9-9; 10-10 (descanso); 14-12; 15-14; 18-14; 19-16; 22-18; 25-21 (final) El Lavadores, como se esperaba, no fue ni mucho menos un amigo. El hecho de que los vigueses no se jugaran prácticamente nada no se notó en absoluto ya que, ni con 24-20 dentro del último minuto, dejaron de luchar por un triunfo en el que parecía irles la vida. Con su ímpetu, mantuvieron maniatado al Portadeza durante el período inicial. Los rojinegros se estrellaron contra la agresiva y dinámica defensa olívica y, sobre todo, con su falta de acierto en el lanzamiento, lo que les hizo ir a remolque hasta el descanso. En la reanudación, el cuadro de Abel salió dispuesto a solventar la papeleta y, con corage, se situó con cuatro goles arriba que hizo cundir los nervios en las filas foráneas (18-14). Su técnico, como si se tratase de un enfrentamiento directo, solicitó dos tiempos muertos que no dieron el fruto esperado.