El quinto sí fue malo

XABIER OTERO A ESTRADA

DEZA

ROMÁN GUTIÉRREZ

REGIONAL PREFERENTE El Estradense no se encontró cómodo en el campo y terminó cediendo un empate con el Pontellas La quinta victoria consecutiva en A Baiuca no llegó. Y no lo hizo porque el Estradense no encontró la forma de desbordar a un Pontellas que, pese a encontrarse con un tempranero tanto en contra, nunca perdió la compostura. Los foráneos no se volvieron locos y, agazapados, esperaron su oportunidad. Un libre directo transformado de forma magistral por Roberto se convirtió en el premio a la paciencia. Luego, las expulsiones de Ovidio y Lamiño pusieron en peligro incluso la consecución del empate.

04 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los equipos salieron al terreno de juego demasiado responsabilizados y, en esa situación, las defensas cobraron especial protagonismo. Los pases al hueco y al contrario se convirtieron en la tónica dominante de un encuentro que no empezó a ver la luz hasta mediado el período inicial. En ese preciso instante, apareció la figura de Juan Torres que, de tiro cruzado y tras salir de una posición dudosa, hacía el tanto que parecía abrir el tarro de las esencias. Sin embargo, las previsiones no se cumplieron y el partido continuó transcurriendo con más pena que gloria hasta que el delantero rojillo realizó su segunda gran incursión en el área. El ariete se llevó con habilidad el balón pero acabó besando el césped cuando se disponía a efectuar el lanzamiento. El árbitro, Álvarez Prada, no apreció nada punible. Ahí pudo estar la clave. Unos instantes después, el propio Torres se iba de dos defensas y su disparo se encontraba a Álex. Así moría un primer acto en que el Pontellas únicamente había dado muestras ofensivas con las protestas de su entrenador por la supuesta ilegalidad de la jugada que dio origen al tanto estradense. En la reanudación, las ocasiones volvieron a brillar por su ausencia. Imanol tuvo en sus pies la mejor situación para acabar con la agonía. Sin embargo, su lanzamiento se fue a la parte exterior del poste y volvió a dar vida a un Pontellas que sacó petróleo de su primer disparo con peligro. Un libre directo de Roberto que se colaba por toda la escuadra. El trabajo de contención foráneo había ganado la partida.