Una pala que abría una zanja en Penatoares destrozó dos líneas de media tensión que dejó Lalín sin luz durante una hora
01 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Hora punta en el comercio local. Son las doce del mediodía. De repente se va la luz: no en una sola tienda ni en una calle. Toda Lalín se quedaría a oscuras si no fuera por que es de día. Sin embargo, las tiendas se han quedado vacías. «¿Qué pasa?», pregunta una señora mayor que pasea por la calle General Franco. «Nada, que en la Avenida Penatoares una pala acaba de destrozar varios cables». Otra vez. La historia se repite. El destrozo en un cable de teléfono había dejado incomunicada hace poco una importante área del Deza. Los trabajadores de la empresa Ovisa se alejan de la zanja que había abierto esta mañana la pala en la Avenida de Penatoares. Por si acaso. Allí están colocando los nuevos colectores de pluviales y fecales. El conductor de la excavadora aún siente en las manos la descarga «como dun pastor eléctrico» que recibió nada más destrozar con la máquina dos cables de media tensión. Ya han hablado con Fenosa que en minutos restablece el servicio. «Desviamos a corriente por outros conductos. Esta zona está aislada», asegura un técnico de la empresa. Por la tarde se arregla la avería. Parece ser que los obreros excarvaron en una zona donde, según los planos de la firma eléctrica, no debían estar los cables.