El Concello dotará de luz el vial que une la N-525 con el recinto ferial

R.T. LALÍN

DEZA

01 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Las farolas de la carretera que enlaza la N-525 con el vial Silleda-Cruces están colocadas desde que ésta se construyó, hace cerca de diez años. Sin embargo, continúan sin funcionar porque, pese al tiempo trascurrido, no se realizó la conexión de la electricidad. El alcalde, José Fernández Viéitez, consideró oportuno hace un año encender al menos parte del alumbrado. Dado que no se trata de una carretera de titularidad municipal y que, según el regidor, no está claro si pertenece a la Xunta o a la Diputación, dirigió sendas peticiones por escrito a Política Territorial y al organismo provincial, pero ni uno ni otro respondió a la solicitud. Así es que el alcalde está decidido a ordenar la apertura de las zanjas para conectar el alumbrado. Fernández asegura que aunque se enfrente a una represalia de alguno de los citados organismos, dará orden al concejal de Urbanismo para que se inicien las obras. La idea es la de que funcione al menos la mitad de las farolas. La dotación del alumbrado público a este vial, que llevan solicitando los vecinos de la zona y que también pidió la asociación Olaia, se hace necesario por varios motivos; funciona como circunvalación de Silleda, es uno de los principales accesos a la Semana Verde y el número de viviendas en la zona está en crecimiento. A esto se sumará la apertura del hotel Katiuska, situado en las inmediaciones.