Los surtidores del centro de Silleda ya no dan servicio y serán retirados

RAQUEL TORRES LALÍN

DEZA

RAMÓN LEIRO

Los depósitos de carburante suscitaban recelos sociales por su potencial peligrosidad Los surtidores situados en la travesía de Silleda (calle General Franco) pasarán a la historia en breve espacio de tiempo. La sociedad concesionaria los cerró al público con vistas a su retirada. Hace año y medio, y aprovechando la urbanización de la travesía, Manuel Ramos se había comprometido con el alcalde a levantar los depósitos, cuya presencia en el centro de la localidad generaba cierto recelo por su potencial peligrosidad. El compromiso de retirarlos vino posponiendose por razones internas de la sociedad concesionaria. Ahora ya no ofrecen servicio y, según Ramos, se levantarán y no van a ser trasladados

24 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los dos depósitos -de gasolina y de gasóleo- que forman parte del paisaje urbano de Silleda desde hace más de treinta años se retirarán en las próximas semanas. Desde hace unos días, están ya vacíos y la oficina, situada en el cruce de la travesía y la calle Alfonso Trabazo, está cerrada. Las circunstancias internas de la sociedad concesionaria que pospusieron el cierre de los surtidores están superadas, según comunicaron los socios al alcalde, José Fernández en un encuentro mantenido hace un mes, aproximadamente. Haciéndose eco de la inquietud mostrada durante años por parte de los vecinos, que consideraban un peligro la presencia de los depósitos especialmente ante posibles accidentes de tráfico, el regidor había pedido a Manuel Ramos que los retirase aprovechando las obras de urbanización de la travesía. Fernández Viéitez arrancó el compromiso de Ramos de reubicar los surtidores, pero por cuestiones partiiculares de los concesionarios los depósitos sobrevivieron a la urbanización realizada en la travesía silledense. Ahora, para la retirada de los surtidores todavía faltan algunos flecos relativos a gestiones con la empresa propietaria, Campsa pero que, en todo caso, no afectan a la decisión definitiva de retirarlos. Aunque inicialmente estaba previsto trasladarlos a otra zona del municipio -se barajaban terrenos situados junto a la N-525 a la altura de Negreiros- esta opción está, en principio, descartada.