Según Durán Loriga este modelo de arquitectura pacega se encuadra en el que denominó «tipo de montaña» En un enclave de gran belleza conocido desde antiguo como de «xunto á igrexa», con recientes mejoras viales se alza el pazo de Vilanova, verdadera mansión hidalga que por su carácter e historial es merecedor de ocupar el lugar que le corresponde dentro de las edificaciones pacegas de la comarca, por lo que acometemos su estudio en estas páginas reivindicando este carácter y dando por primera vez a conocer sus ignorados valores. Ya a primera vista, sorprende en su arquitectura la similitud con modelos observados en otros pazos, semejanza que se aprecia en el diseño y ornamentación de la solana y ventana de esquina.
26 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La primitiva entrada era mediante un portalón que fue modificado en varias ocasiones teniendo lugar la última en el pasado siglo. El marco de la puerta tiene las ariastas de las jambas cortadas en chaflán y grabado en el centro del dintel una cruz de significado profiláctico con los extremos de los brazos horquillados, con la inscripción ANO 1842. En este mismo lienzo había antaño un escudo de armas que en las reformas aludidas fue apeado, perdiéndose posteriormente. Traspasado el umbral del portalón se accede a través de una rampa empedrada a un amplio zaguán cubierto, en donde existía una puerta (hoy tapiada) para ir los señores de la Casa a la iglesia parroquial, casi contigua al pazo. La planta del edificio es rectangular, disponiendo de cubierta organizada a cuatro aguas, con otra construcción de menor desarrollo adosada por el naciente que corresponde a la cocina. El acceso a ésta se realiza mediante escalera exterior de un tramo con antepecho macizo que cierra la caja y un pequeño patín, estando todo el conjunto cubierto por la prolongación del alero.