La marcha de Illán deja al joven Ramón como único guardameta disponible en el equipo dezano Al Lalín sólo le falta que le recalifiquen el Cortizo para construir un bloque de edificios; por lo demás, ya le ocurrió de todo en esta campaña. La marcha de Illán, conocida en los mentideros rojinegros desde principios del mes de enero, y que se hizo realidad en la noche del martes, deja a Acevedo con sólo un guardameta sénior. Una situación peligrosa que ya se repitió hace unos meses cuando los dezanos estuvieron dos meses sin nadie en el banquillo para ocupar la meta rojinegra. Podría ser el momento de dar la alternativa a un meta juvenil o ponerle guantes a Alfredo Louzao, al que parece dársele bien esta tarea.
07 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Nada más confirmarse la baja de Illán en el Club Deportivo Lalín y ante el problema que significaría jugar sólo con un guardameta, el técnico rojinegro y la propia directiva empezaron a buscar soluciones. La primera que se descartó fue la de realizar el fichaje de algún guardameta procedente de otro equipo. El Lalín, debido al problema surgido con los pagos a Carolo, tiene bloqueada la posibilidad de fichar, ceder, etc; mientras no se solucione, lo único que puede hacer es dar la baja al portero lucense que la solicitó. Descartada esta opción, el Lalín tendrá que barajar la posibilidad de subir a un portero de las categorías inferiores para que ocupe plaza en el banquillo o bien jugar sin un portero suplente. Ambas posibilidades son factibles aunque presentan los correspondientes problemas secundarios. Acevedo mantendrá una reunión con Luis Bermés -técnico del equipo juvenil- en las próximas horas para decidir si suben a uno de los porteros al primer equipo. Los metas juveniles tienen sus handicaps. El silledense Iván asiste con bastante irregularidad a los entrenamientos de juveniles lo que le valió ser suplente en algún encuentro. Iván podría ser el elegido siempre y cuando se comprometa con el equipo a asistir con regularidad al trabajo del equipo. El otro meta, Alberto, es de primer año y su constitución física y corta estatura le inhabilita para la Tercera División. De no prosperar la anteriores, Acevedo se vería en la misma situación que a principios de temporada en que tuvo que estar dos meses jugando sin portero en el banquillo. Alfredo era y podría ser la única opción de relevar a Ramón en caso de que fuera necesario.