A RÚA DO VENTO
30 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El BNG alega contra el proyecto de construcción del hotel Katiuska, en Silleda EL CENTRO COMARCAL DE TABEIRÓS-MONTES acoge desde ayer una espectacular muestra de artesanía en la que participan 54 maestros gallegos. Además de convincentes máscaras del carnaval gallego más tradicional, los curiosos que se acercen hasta el local de exposiciones podrán encontrar trabajos artesanales en cestería, marroquinería, joyería o intrumentos musicales. En la mostra Artesanía de Galicia no faltan una amplia representación del sector textil, con encajes de Camariñas y Muxía, trabajos en madera, zocos elaborados en Carballo o Guitiriz, piezas de joyería de Santiago o cerámica de Buño, Trazo o Bergondo. LA LLUVIA SE ESTÁ CEBANDO con el campo de fútbol de Lalín. Las goteras son el pan de cada día y las inundaciones empiezan también a serlo. Lo de ayer fue demasiado. Nada menos que 140.000 litros de agua se acumularon en el túnel que conecta los vestuarios con el campo de fútbol. El agua superó con creces el metro y medio de altura. Y menos mal que los efectivos del parque intercomarcal de bomberos se pusieron manos a la obra, porque sino el próximo partido tendría que ser de waterpolo. Alrededor de cuatro horas estuvieron los bomberos trabajando, sin dejar descansar la bomba de achique ni un momento, para desterrar el agua que había convertido los vestuarios en piscina. LA ISLETA DE LA PLAZA DE LA MARINA, en Lalín, se le hace grande a muchos automivilistas que no dudan en pasar por encima para acortar distancias. O es que los conductores tienen poca capacidad de maniobra o es que sus vehículos son demasiado grandes. O es que la rotonda es poco práctica, que también puede ser. Y SI ALGUNAS COSAS SE HACEN GRANDES, OTRAS se quedan pequeñas en Lalín. Como los contenedores para la recogida de papel y cartón. También es mala leche que después de tanta charla sobre recogida selectiva y tanta concienciación, cuando al final el vecino de la esquina recoge todos sus apuntes atrasados, sus viejos periódicos y la caja del televisor, pues va y resulta que el contenedor está a tope y tiene que dejar todo a desintegrarse bajo la lluvia.