El traslado de los surtidores del centro de Silleda aún no tiene fecha

REDACCIÓN LALÍN

DEZA

RAMÓN LEIRO

Preocupación por el tiempo prolongado en que se está ejecutanto el proyecto de la travesía local La ejecución del proyecto de urbanización de la travesía de Silleda llegó hasta los surtidores del centro de la villa. La obra se desarrolla en la práctica totalidad del trazado y todo indica que, en el punto de ubicación de los depósitos, los trabajos se posponen algunos días a la espera del traslado de la instalación. Desde la alcaldía se aguarda que concluyan procesos administrativos de la empresa y la autorización de Campsa para realizar la actuación de traslado. Todavía no hay fecha para levantar la instalación.

14 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En todo caso, desde hace varias semanas los surtidores ya no prestan servicio y la oficina esta cerrada. El alcalde había obtenido el compromiso de Manuel Ramos de levantar la estación tras conversaciones que no comprometían al Concello en nada y tras las que el propio alcalde resaltó la buena disposición del empresario. El compromiso de levantar los depósitos se produjo a principios de abril. Aunque no existe fecha para realizar el levantamiento de los tanques, el compromiso era firme, según confirmaron a este periódico, entonces, el empresario y el alcalde silledenses. Lentitud en la Travesía El asunto del traslado de surtidores es sólo un aspecto puntual en el proyecto de urbanización, aunque no menor dado que debe ser realizado en condiciones de seguridad. La urbanización, largamente deseada en la villa, ofrece otros problemas cotidianos que comienzan a preocupar a usuarios y a vecinos. Son ya más de dos meses el tiempo que los usuarios y silledenses sufren los perjuicios de la obras _el sector comercio de modo especial_ y la situación se agrava al no tener visos de que concluya en breve. El hecho de que sean dos empresas silledenses las adjudicatarias del proyecto _cuestión loable para el tejído industrial local_ está amortiguando el grado de crítica social aunque ya hay quien comienza a apuntar que el asunto comienza a parecerse a la situación generada en los trabajos realizados en la calle Venezuela, referente más reciente y de mayor intensidad en despropósitos al hacer una obra. Entonces pagaban Xunta y Concello. Ahora paga Fomento.