El liderazgo del exdeportivista Nuno, el acierto en los fichajes y los cuatro goles del Alcácer, claves en el éxito del visitante del domingo en el estadio de Riazor
14 oct 2014 . Actualizado a las 13:06 h.Nuno lidera desde el banquillo la resurrección del Valencia, rival del Dépor el domingo (17.00 horas, Canal+ Liga y GolT) en el estadio de Riazor. Guardameta del equipo coruñés entre 1996 y el 2002, aunque sus partidos como blanquiazul pueden contarse con los dedos de una mano, se convierte ahora en el entrenador de moda del fútbol español y el muñidor del sorprendente segundo clasificado liguero.
El equipo che concluyó la pasada Liga mientras transmitía a su afición una alarmante sensación de ruina. Acabó fuera de Europa por primera vez desde 1997 y protagonizaba una situación límite en el plano institucional, por lo que la llegada de un entrenador sin experiencia (había entrenado dos años al Río Ave portugués), al que pusieron en las manos la plantilla más joven del campeonato, no transmitía mucha confianza. Sin embargo, siete jornadas después, se revela como un conjunto ilusionante y que amenaza con convertirse en el animador del campeonato a costa del Atlético de Madrid, al que derrotó con solvencia hace una semana en Mestalla.
«Nuestra gran fuerza es la irreverencia que tenemos, nos hace ir a por el gol, nos dice que podemos arriesgar más», afirmaba en una entrevista a la televisión oficial del Valencia Nuno, quien ha sabido limpiar el vestuario de futbolistas acomodados, reenchufar a otros y reunir a un nuevo grupo (las incorporaciones respecto a la temporada pasada superan la docena) de jóvenes promesas que están deslumbrando. Sostienen en Valencia que la clave radica en la amable cercanía del técnico y la capacidad que tiene para transmitir su pasión por el fútbol. «Tenemos un equipo joven que necesita mucho más que un entrenador exigente. También tiene que tener un amigo que les ayude, que esté pendiente de ellos», añadió.
Esquema
El portugués ha dibujado un 4-1-4-1 con el que ha llamado la atención en ataque y en defensa. Ha marcado 17 goles, dos menos que el Barcelona. De mediocampo hacia delante disfruta de la mejor versión de Javi Fuego en el mediocentro (donde ha relegado a Zuculini, objeto de deseo deportivista), secundado por André Gomes, una de las grandes revelaciones del equipo y el capitán Parejo, recuperado para la causa tras su declive de las últimas temporadas. Rodrigo, destacado, y Piatti ocupan las bandas, mientras el canterano Alcácer, cuyos cuatro goles en siete jornadas le han llevado a la selección. Y a Riazor podría viajar por primera vez su gran fichaje de esta temporada, Negredo, inédito hasta ahora por culpa de una lesión.
En defensa apenas ha recibido cuatro goles, con una línea formada por Gayá, otro lateral zurdo formado en la cantera que sigue los pasos de Jordi Alba (Barcelona) y Bernat (Bayern Múnich), dos centrales firmes y seguros como Otamendi y Mustafi, y la consolidación del exdeportivista Barragán como lateral derecho competitivo.