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El jugador se fue con permiso del club para cerrar los últimos flecos de su traspaso al Al Wasl
09 ene 2014 . Actualizado a las 13:20 h.Juan Emmanuel Culio puso ayer tierra de por medio. Después de conseguir el martes que todas las partes implicadas dieran por bueno el acuerdo para su traspaso y tras dos días de autoexilio lejos de Abegondo, el argentino se subió por la tarde a un avión con destino a Dubái. Allí pasará reconocimiento médico y atará los últimos flecos de una operación que le meterá más de un millón y medio de euros en el bolsillo durante el año y medio que, en principio, pasará en el Al Wasl. Estará a las órdenes de su compatriota Héctor Cúper, un viejo conocido con el que ya coincidió en el Orduspor turco.
El Deportivo informó ayer de que el futbolista disponía de dos días de permiso. El comunicado del club, enviado a través de un mensaje telefónico a un grupo de medios en el que no estaba La Voz, llegó a las 20 horas. Para entonces Culio ya hacía escala en su camino al emirato árabe. Su viaje dejará en el club blanquiazul alrededor de 300.000 euros en concepto de traspaso. A esta cantidad habrá que sumar 230.000 más, entre el sueldo impagado de los últimos dos meses y el que le restaría por percibir hasta final de temporada.
Esta cantidad permitiría al conjunto coruñés reforzar la plantilla de cara al segundo tramo de la temporada, principal condición puesta por Fernando Vázquez para dar el visto bueno al traspaso. Una petición que secundaron todas las candidaturas que a finales de mes optarán a la presidencia del Deportivo.
El consenso de los aspirantes y el beneplácito del míster parecía suficiente, pero aún hubo un último amago de pulso, en el que Lendoiro vio la oportunidad de desmarcarse de cara a la galería como único reticente a la venta. El mediapunta argentino se resistió a entrar en el juego y lanzó un órdago en forma de ausencia de los dos últimos entrenamientos (el de ayer y el del martes) hasta que tuvo el permiso para viajar a Dubái.
La plantilla ya tenía más que asumida desde hace días la salida de uno de los jugadores clave hasta la fecha -dos goles y cuatro asistencias en 18 encuentros disputados, más allá de los numerosos intangibles que ha aportado el mercedino-. Quedó claro durante la comparecencia de Juan Domínguez en sala de prensa. El centrocampista negó que la despedida hubiese llegado en un acto solemne con cena de por medio, pero detalló que «como sabía que el tema estaba muy avanzado nos dijo las típicas palabras de agradecimiento de cuando alguien se marcha de un grupo».
Ausencia en los entrenamientos
El naronés quitó hierro a las ausencias de Culio en las últimas sesiones de entrenamiento: «Son cosas que suelen pasar en estas situaciones, siempre que hay una negociación que tiene que ser rápida. No es la primera vez que pasa y si no está aquí es porque el tema está casi hecho».
Ni siquiera era la primera vez que el mediapunta se quedaba sin entrenar como paso previo a un traspaso. Antes de llegar al Dépor, cuando pasó semanas sin ejercitarse con el Galatasaray mientras negociaba su salida. En aquella ocasión la decisión estuvo consensuada con el club. Esta vez no fue así, pero el resultado ha sido el mismo: Culio ha empacado las maletas.