Fernando Vázquez pide ayuda

Xurxo Fernández Fernández
X. Fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Anuncia que «empezamos un período del deportivismo diferente» y solicita ánimo y paciencia

04 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Fernando Vázquez hiló en sala de prensa un discurso acerca del futuro inmediato del Deportivo. Una llamada a hacer acopio de la paciencia y el ánimo necesarios para respaldar al equipo en un momento delicado. «Empezamos un período del deportivismo diferente y distinto. Con un objetivo deportivo que es importante, pero lo más importante es ir salvando la situación y que el equipo se vaya construyendo sin problemas. Hay que estar preparados para que la solución definitiva quizá tarde. Vamos a pasar una travesía por el desierto que Dios quiera que deportivamente sea lo más corta posible, que podamos volver a Primera. Pero hay que estar preparados para esta situación. Tenemos que construir. Tenemos que construir barato. Tenemos que ahorrar porque hay que pagar deudas y eso siempre se va a notar a nivel deportivo. Por tanto hay que tener tranquilidad y ser capaces de soportar esta situación».

«Hay que exigir resultados»

No trató el míster de poner la venda antes de la herida. Evitó reparos a las posibles metas optimistas de la hinchada. «Por encima de cualquier circunstancia hay que exigir resultados. Lo que no quiere decir que si no se obtienen vaya a ser un fracaso. Un equipo que ascienda puede perder 15, 16 o 17 partidos. La derrota va a formar parte del proceso. Incluso del éxito. La gente tiene que estar preparada para eso también», advirtió.

Un proceso para el que solicitó ayuda: «Apelo a la sabiduría de una afición que el año pasado salvó momentos difíciles de una forma extraordinaria. Va a ser fundamental». Y eso, pese a ser consciente de que se puede haber perdido la sintonía con la plantilla. Un buen entendimiento que Vázquez considera capital. «Espero que no haya ninguna brecha entre afición y equipo. A mí siempre me preocupó ese tema, porque ya dije desde el principio que me parecía que una de las ventajas que tenía este equipo con respecto a otros en los que yo estuve y descendieron era la paz social que existía. Pasamos momentos tensos y difíciles pero afortunadamente están superados. Ahora todos deberíamos y debemos mirar hacia adelante. Intentar ilusionarnos de nuevo todos juntos y seguir unidos porque nos quedan momentos duros que pasar».

Sorprendido por la reacción

El técnico se reconoció descolocado por lo que vivió en la noche del 31 de julio, cuando acudió a los Cantones «para escuchar en directo lo que había pasado, porque me parecía un momento importante». Allí encontró un escenario bien distinto a lo que esperaba: «Me imaginaba que tras una tarde dura y complicada, una vez que se alcanzó una solución todo el mundo iba a estar contento. Y me quedé sorprendido porque había cabreo. Yo no soy nadie para juzgar, pero esperaba otra cosa. Abrazos y felicitaciones».