Temor y expectación aparecen siempre unidos en los partidos destacados a lo largo de las 38 jornadas de Primera. Temor y expectación van juntos, pero también separados porque son sensaciones que manan de distintas fuentes. Sobre todo la del temor que es siempre una carga sobre las espaldas de uno de los equipos que disputan el partido, como sucede en este Deportivo-Madrid donde la expectación es total y el temor anida en el equipo coruñés, algo que no se oculta, al contrario, advirtiendo del interés por aplicarse en los consejos que Fernando Vázquez trató de inculcar a sus jugadores en las sesiones de entrenamiento. Sesiones que a lo largo de la semana con especial atención a una recuperación anímica, objetivo del técnico de Castrofeito con el fin de intentar reducir diferencias entre uno y otro equipo en el partido de esta noche. Como estamos hablando de fútbol, tampoco descartemos la posibilidad de una incidencia inesperada que ayude al Deportivo. No olviden que así ganó el Granada al equipo blanco y aquel 1-0 significó para los granadinos una reacción sorprendente.
Ignoro si Mourinho viene, o no, con todos sus ases. Es un dato que en equipos de alto nivel, no resulta tan decisivo como suele airearse puesto que los futbolistas que salgan en lugar de los titulares ausentes gozan de prestigio comprobado. Lo que de verdad nos importa para esta noche en Riazor es que el Deportivo ofrezca mejor imagen en su aspecto defensivo. No olvidemos que todavía hay Liga tras este partido contra el Madrid.