El deportivista supera una fuerte conjuntivitis que le había cerrado el ojo
13 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Deportivo suspiró de alivio cuando conoció la mejoría de Marchena, el líder de su defensa, aquejado de una fuerte conjuntivitis. El central se había perdido los entrenamientos de esta semana debido a que la infección le había cerrado por completo el ojo izquierdo. Ayer volvió a abrirlo y, en su afán por comenzar a recuperar las jornadas de trabajo perdidas, no dudó en entrenarse al lado del ayudante de Oltra, Chema Sanz, en el césped. Ambos corrieron a lo largo del segundo campo de Abegondo, antes de que el jugador terminase por encaminarse hacia los vestuarios.
Aún presentaba las secuelas propias de esta dolencia: la esclerótica, es decir la parte blanca del ojo, muy enrojecida y el párpado apenas abierto por el lagrimeo y la irritación. Pese a todo, declaró encontrarse bien y estaba contento de poder volver a ver con normalidad. A una semana del partido contra el Barcelona del próximo sábado (22.00 horas, Canal+ 1), cuando Messi, Villa y compañía desembarcarán al asalto de Riazor, su recuperación se convierte en la mejor noticia para una defensa deportivista que no atraviesa por su mejor momento.
Con catorce goles encajados, las dudas generadas por Evaldo y los problemas musculares de Zé Castro, quien padece una sobrecarga en el muslo y no se ha entrenado junto a sus compañeros en toda la semana, la vuelta de Marchena supone un alivio para las expectativas del equipo coruñés ante el invicto líder y máximo goleador de la categoría. El central sevillano jugará contra uno de los rivales a los que más veces se ha enfrentado en sus trece temporadas en Primera División.
Con 18 goles (entre Liga, Copa y competiciones europeas) desde que debutó en la máxima categoría, mañana se cumplen once años de su único gol a los azulgrana. Vestía la camiseta del Valencia, que aquella temporada 2001-02 acabaría ganando la Liga, y sorprendió al meta Bonano con un fuerte chut desde fuera del área.
De sus últimos enfrentamientos con el Barça guarda mucho peor recuerdo. En el último como local, ya en las filas del Villarreal, apenas participó un minuto, pues entró en sustitución de Senna y en el anterior cayó en el Camp Nou por 5-0. Ambos los jugó como mediocentro, una posición en la que disputó las últimas temporadas y que ha abandonado desde que llegó al Dépor.
Marchena, un futbolista de perfil duro, aunque hasta ahora solo ha visto una tarjeta amarilla, y Abel Aguilar se destacan como los únicos deportivistas que han jugado de principio a fin las siete jornadas de Liga disputadas. Junto a Evaldo el sevillano es el único que no ha variado respecto a la zaga que Oltra alineó en la primera jornada contra el Osasuna. En Vallecas Laure suplió al lesionado Manuel Pablo y el portugués Zé Castro cubrió la posición que Aythami había ocupado en los cinco primeros partidos.