Fernando Alonso completa casi cien vueltas en su único día de entrenamientos de esta semana, pero las sensaciones con respecto al rendimiento no son nada buenas
12 feb 2026 . Actualizado a las 20:04 h.El olor que está cogiendo a McLaren Honda el proyecto de Aston Martin del 2026 es alarmante. La sensación generalizada tanto en el paddock como dentro del propio garaje verde es que el proyecto de Adrian Newey —porque él es quien ha asumido toda la responsabilidad— no va a salir todo lo bien que se esperaba. Y ya hay quejas públicas y notorias. Fernando Alonso completó este jueves 98 vueltas. Son casi tres veces más de las que realizó Lance Stroll el día anterior, lo que ya es un salto adelante notable, pero no está ahí el problema, sino en otros muchos factores. De entrada, que hayan tenido que montar una nueva unidad de potencia completa entre la noche del miércoles a la del jueves en el que es su segundo día de ensayos completos habla muy mal del trabajo que han realizado los responsables de Aston Martin y de Honda. Porque como si de una pesadilla recurrente se tratase, el propulsor japonés vuelve a estar en el centro del horror para Alonso. En una nueva Fórmula 1 mucho más compleja que la previa, los nipones no le han dado a Aston el corazón que ellos necesitaban. Y no solo eso, sino que además el coche tampoco se comporta como se esperaba.
La imagen de Fernando Alonso entrando bajándose del coche enrabietado y lanzando los guantes con furia habla por sí misma. No es que el AMR26 tenga problemas de parto como cualquier otro nuevo proyecto, es que esos problemas son mucho peores de lo esperado. El coche es nervioso en curva a más no poder —no es normal ver a Alonso pasarse en la recta de atrás de Sahkir hasta verse obligado a estar a las escapatorias— y que en el punto de potencia máxima, que ya no es a final de recta, no se llegue más que a 320 km/h, mientras el resto lo alcanzan con solvencia.
Hay voces que apuntan a que esta restricción de potencia es puramente preventiva. Que Honda, al igual que Aston Martin como constructor, han apostado por ir muy poco a poco y que la mejoría que se prepara para más adelante es lo suficientemente amplia como para que los más de tres segundos que ahora mismo tiene de desventaja con la cabeza acaben convirtiéndose en un amargo recuerdo. Pero las sensaciones de los pilotos no son nada halagüeñas.
El primero en levantar la voz de alarma es Lance Stroll. No es que entre sus cualidades tenga la de ser un gran analista, siquiera un buen piloto visto que es consistentemente peor que su compañero en cada fin de semana —Alonso le ha ganado en las últimas 36 clasificaciones que han disputado los dos—, pero no salió nada contento de su primer día. «El tiempo dirá cuántas prestaciones podemos sacar del coche, pero ahora mismo tenemos los problemas que tenemos. Intentamos mejorar en cada tanda, cada día, y ver cuánto se puede sacar de este coche. Es una combinación de cosas. Motor, balance, agarre. no es solo una cosa», se hundía el canadiense, que ironizaba con el lado positivo: «la decoración es bonita y hace sol», señalaba al diario AS. Stroll situaba la desventaja de Aston Martin con la cabeza en cuatros segundos. Alonso le cerró la boca: se quedó a 3,9. No es, desde luego, el arranque que hubieran esperado.
Verstappen se une a las críticas
Si el día anterior era Hamilton el que afirmaba que esta nueva normativa era incomprensible para los espectadores, pero al menos a él le divertían los coches, a Max Verstappen ni eso. El tetracampeón del mundo nunca ha sido dado a callarse las críticas y directamente ha señalado que esta nueva Fórmula 1 no es la que él quiere dominar. «No es muy divertido de pilotar, sinceramente. Sé que se ha hecho mucho trabajo por detrás, también de la gente que hace el motor, así que no es lo más agradable de decir. Pero tengo que ser realista y las sensaciones no son de F1. Se siente como un Fórmula E con esteroides. Las normas son iguales para todos, pero como piloto disfruto yendo a tope y en este momento no se puede hacer eso, están pasando muchas cosas y lo que hace el piloto tiene demasiado impacto en la energía. Para mí esto no es Fórmula 1. Para eso es mejor pilotar un Fórmula E, que sí se basa en la eficiencia y la gestión, para eso están. Aunque yo siempre pilotaré al máximo, el nivel de emoción no es muy alto ahora», se desahogó el neerlandés. No es un buen inicio de esta nueva era de la Fórmula 1. La FIA puede haber dado en hueso con esta nueva normativa, y Aston Martin en viejos errores.