Cuatro históricos en busca de retomar el trono en la Super Bowl

Josema Loureiro
JOSEMA LOUREIRO REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Nik Bonitto, de los Broncos; Drake Maye, de los Patriots; Jaxon Smith-Njigba, de los Seahawks; y Matthew Stafford, de los Rams.
Nik Bonitto, de los Broncos; Drake Maye, de los Patriots; Jaxon Smith-Njigba, de los Seahawks; y Matthew Stafford, de los Rams. REUTERS

Los Broncos, los Patriots, los Seahawks y los Rams aspiran a suceder a los Eagles en la cúspide de la NFL

23 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La NFL afronta las últimas semanas de la temporada con cuatro equipos históricos en liza. La Super Bowl, a la vuelta de la esquina, es la cita que anhelan alcanzar los Broncos, los Patriots, los Seahawks y los Rams, que buscan sumar un nuevo Lombardi a sus vitrinas.

Por el camino quedaron ya los finalistas de la liga del 2025. Lo hicieron primero los subcampeones Chiefs, a los que las lesiones relegaron a un bagaje negativo (6-11) por primera vez desde el 2012. Ni siquiera alcanzaron los playoffs. Sí lo hicieron los Eagles, menos dominantes pero igualmente competitivos. Su verdugo fueron los 49ers, que despacharon a los de Pensilvania por 23-19 en la ronda de comodines.

conferencia americana

La apuesta de los mejores Broncos de los últimos años

La alegría ha regresado a Mile High. Tras años a la sombra de los Chiefs en la AFC Oeste, los tricampeones de la NFL firmaron una temporada de excepción con 14 victorias. La base de ello, la confianza en Bo Nix como quarterback y el magistral rendimiento de su defensa.

Nix, que afrontaba su segunda campaña en la liga, rozó las cuatro mil yardas de pase —con 25 touchdowns— y aportó también en el juego terrestre, con cinco touchdowns por tierra. Solo cuatro quarterbacks consiguieron más que él. Por desgracia para los Broncos, no podrá estar en el duelo ante los Patriots por lesión. Su lugar lo ocupará Jarrett Stidham.

La defensiva de Denver, con Vance Joseph como coordinador, supo jugar sus cartas a la perfección, y ello pasaba por el trabajo en las trincheras. Así, se convirtió en el segundo mejor equipo contra el juego terrestre, permitiendo solo 91,1 yardas de acarreo por partido.

Su camino al campeonato de la Americana (AFC) fue corto por su condición de equipo con mejor bagaje de su conferencia, pero no exento de dificultades. Para plantarse en el partido de campeonato, venció a los Buffalo Bills de Josh Allen en un encuentro que se decidió con un gol de campo de Wil Lutz en el tiempo extra (33-30).

Los Patriots, a reverdecer laureles tras su transición

Pocas franquicias tienen el privilegio de llevar a sus espaldas una historia como la de los de Nueva Inglaterra. Tras años de travesía por el desierto —y es que la sombra de Brady, Belichick y Gronkowski es alargada—, los Patriots encontraron en un ataque medido la clave para luchar por revivir tiempos de gloria.

De la mano de Mike Vrabel como entrenador jefe, el equipo seis veces campeón logró convertir su ofensiva en una amenaza desde todos los flancos. Pesaron la eficiencia del quarterback Drake Maye, autor de una campaña a la altura del MVP, la explosividad del cuerpo de receptores —con Stefon Diggs como arma principal—y la potencia y velocidad en el backfield, con Rhamondre Stevenson y el novato TreVeyon Henderson como corredores.

Tras un bagaje de 14-3, llegaron al partido por el campeonato de la AFC por el camino largo; en la ronda de comodines dejaron en el atolladero a los Chargers, a los que no les permitieron más que una anotación (16-3), y a los Texans, ante los que Maye se exhibió con tres touchdowns (28-16).

conferencia nacional

Los Seahawks, defensa férrea e historia con Smith-Njigba

El conjunto de Seattle, campeón en el 2014, ha basado su casi impoluto rendimiento esta campaña en dos pilares fundamentales; la defensa y la conexión de su quarterback con los receptores. En la parcela defensiva, los Seahawks fueron los mejores de la liga con un trabajo excepcional en la zona roja —es decir, en las últimas veinte yardas—. Fueron el equipo que menos touchdowns concedió cuando su rival alcanzó esa zona.

En ataque, Sam Darnold mostró su mejor cara con 25 touchdowns y más de cuatro mil yardas de pase con un buen porcentaje de efectividad. Su mayor aliado, el receptor Smith-Njigba, que acumuló 1.793 yardas de recepción, convirtiéndose en el más productivo de historia de la franquicia y el octavo con más yardas en la historia de la NFL. Lucharán por el título de la Nacional (NFC) tras finalizar la temporada regular con un balance de 14-3 y después de deshacerse en los playoffs de los San Francisco 49ers.

Stafford y Nacua para unos Rams con sed de Lombardi

Si los Seahawks destacaban por su defensa, los Rams rayan a altísimo nivel, sobre todo, en la parcela ofensiva. Los de Sean McVay, con un bagaje de 14-3 en temporada regular, han basado su éxito en un imparable Matt Stafford, gran candidato al premio al mejor jugador tras liderar la liga en touchdowns —46— y yardas de pase —4.707—.

Pesó también en su ataque la incidencia del receptor abierto Puka Nacua. El jugador de ascendencia samoana, elegido en el draft del 2023, fue el jugador con más recepciones de la liga —con 129—y el segundo con más yardas de recepción —1.715—. De la mano de esta productiva entente, los angelinos fueron el equipo con más yardas totales en la liga —6.709— y el único que rompió la barrera de los treinta puntos por partido.

Llegaron al partido por el título de la NFC después de vencer a los Panthers en la ronda de comodines (34-31) y a los Bears, con prórroga incluida, en el divisional (20-17). Ahora, la franquicia angelina sueña con añadir el tercer Lombardi a su sala de trofeos.

La lucha por el Lombardi regresa al Levi’s Stadium de California diez años después

El Levi’s Stadium de Santa Clara (California), recinto en el que disputan sus encuentros los San Francisco 49ers, acogerá la edición 60 de la Super Bowl este 2026. La instalación californiana dispone de un aforo de 68.500 localidades, que se ampliará hasta las 75.000 para la cita más importante de la NFL. En esta ocasión, el espectáculo del descanso lo protagonizará el puertorriqueño Bad Bunny.

Será la segunda vez que este estadio albergue la gran final. En el 2015, los Denver Broncos —liderados por el legendario quarterback Peyton Manning— se llevaron el anillo de campeones de la NFL tras vencer a los Carolina Panthers (10-24). Se estima que la celebración del 60.º aniversario de la final de la competición generará un impacto económico superior a los 500 millones de euros en el área de la bahía de San Francisco.