La Supercopa de España de fútbol entra en ebullición

Ignacio Tylko COLPISA

DEPORTES

Pedri agarrando a Vinicius en el último clásico de liga celebrado en el Santiago Bernabéu
Pedri agarrando a Vinicius en el último clásico de liga celebrado en el Santiago Bernabéu Susana Vera | REUTERS

La guerra entre Florentino y Laporta, las últimas polémicas arbitrales y las «situaciones» que según Simeone obligan al Atlético a dar un 110 o 120 % ante los dos poderosos, tensan el torneo

22 dic 2025 . Actualizado a las 16:05 h.

El Cholo Simeone suele ser plano en sus conferencias de prensa salvo que, con su habitual buen manejo del escenario y aire populista, quiera soltar algún mensaje para chinchar a los adversarios, presionar a los árbitros y contentar a sus correligionarios. Acabado el choque ante el Girona con un rotundo triunfo de su equipo, con golazos de Koke y Griezmann, el técnico argentino sorprendió con una reflexión aparentemente realista sobre la situación del Atlético en la Liga.

Reconoció abiertamente la enorme dificultad que supone competir de forma constante contra los dos grandes referentes del campeonato, el Real Madrid y Barcelona. A su juicio, cada vez que ve partidos de los dos poderosos concluye que existen «distintas situaciones» que marcan la diferencia y obligan al Atlético a ir más allá de su límite. Apuntó que para plantarles cara es necesario «rendir al 110 o incluso al 120%», una exigencia extraordinaria que resulta complicada de sostener durante toda una temporada.

Simeone no da una puntada sin hilo. Solo él puede aclarar qué quiere decir al referirse a «situaciones», pero cabe colegir que el Cholo pretendió criticar de manera implícita los arbitrajes que entiende benefician a Real Madrid y Barça, y, sobre todo, sembrar ya el terreno para la Supercopa de España que tendrá lugar en Arabia Saudí entre el 7 y el 11 de enero, prácticamente a la vuelta del parón navideño y tras una jornada de Liga. El jueves 8, los colchoneros chocarán precisamente ante su eterno rival en la segunda semifinal, posterior a la que un día antes mide a Barça y Athletic.

Estas «situaciones» a las que se refiere el Cholo se deben contextualizar. El sábado, el Sevilla salió indignado con el arbitraje sufrido en el Santiago Bernabéu. Los hispalenses reclamaron la expulsión por doble amarilla de Rodrygo tras una entrada por detrás a Marcao e ironizan con las dos penas máximas casi consecutivas que señaló el trencilla gallego Alejandro Muñiz Ruiz a favor del Real Madrid y que le tuvieron que corregir desde el VAR. El brutal monólogo de Almeyda Matías Almeyda, expulsado en el descanso, largó un monólogo de más de tres minutos ante los periodistas sin desperdicio. El argentino, buen amigo de Simeone, dijo que no es un «payaso del circo», habló de «traidores» al referirse a los árbitros que no quieren dialogar e insistió en el mensaje de que jamás había visto algo igual que lo ocurrido en el Bernabéu con esos penaltis. Un día después, ocurrió que el Barça ganó en Villarreal y que los locales, con el técnico Marcelino García Toral a la cabeza, se quejaron de la roja directa mostrada por el manchego Javier Alberola Rojas a Renato Veiga como consecuencia de una entrada alevosa por detrás a Lamine Yamal a los 38 minutos de juego.

Todo en el marco de la batalla entre el Real Madrid y el Barça, o más bien entre sus presidentes Florentino Pérez y Joan Laporta. Mientras el alto dirigente merengue insiste en el mensaje de que «el caso Negreira supone el mayor escándalo en la historia del fútbol y exige sanciones al Barça, el máximo mandatario culé, su colega hasta que decidió bajarse del tren de la Superliga Europea, enfatizó durante una cena navideña que la televisión blanca »solo vomita mentiras e intoxica de manera constante y permanente«. En este escenario de crispación aparece también el Cholo para jugar su partido. La Supercopa se prevé tensa y con el futuro de Xabi Alonso en el disparadero.