Los nuevos jugadores rejuvenecen el clásico

Javier Varela COLPISA

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

En el último lustro el Barcelona ha bajado la edad media de su plantilla en 5,6 años, mientras que el Real Madrid lo ha hecho en 3,2

24 oct 2025 . Actualizado a las 16:26 h.

Durante 90 minutos, el planeta fútbol volverá a girar al ritmo de un balón y de un duelo histórico: Real Madrid-Barcelona. Desde la temporada 2000-2001, contando también el último partido del siglo anterior, el balance es de 22 victorias azulgranas, 17 triunfos blancos y 11 empates. Sobre el césped, las sombras de Leo Messi y Cristiano Ronaldo aún flotan, como ecos de una era irrepetible. Pero el Santiago Bernabéu será testigo de un nuevo clásico liguero —el 50 en este siglo—, que será el ejemplo perfecto de la renovación que han sufrido ambos equipos en sus plantillas.

En el último lustro del siglo XXI, ambos han rejuvenecido notablemente sus plantillas. El promedio de la media de ambos bajó de casi 29 años a menos de 25. Más significativo ha sido todavía en el Barcelona, que pasó de 29,4 años con Ronald Koeman en el banquillo a solo 23,8 con Hansi Flick, apostando por jóvenes como Pedri, Gavi, Balde, Fermín o Lamine, y convirtiéndose en el equipo más joven de Europa. El rejuvenecimiento del Real Madrid ha sido más gradual, reduciendo su media de edad de 28,9 a 25,7 años con Carlo Ancelotti en el banquillo, combinando veteranos y nuevas figuras como Bellingham o Vinicius.

Brecha de edad

La evolución de ambas plantillas demuestra que el Barcelona ha sido más joven que el Real Madrid desde el 2021 y que la brecha media en edad entre ambos es de 1,5 a 2,5 años, con el conjunto azulgrana siempre por debajo de su eterno rival. En la temporada 2020-21, con Ronaldo Koeman en el banquillo, la plantilla del Barça era de las más veteranas con cerca de 29 años de media.

Este cambio generacional se comenzó a gestar con Xavi Hernández en el banquillo con un rejuvenecimiento notable del equipo, bajando a 25-26 años, gracias a la incorporación de canteranos. Una labor que continuó con Flick, convirtiéndo la plantilla del Barcelona en la más joven en más de una década. Este rejuvenecimiento en cinco años de 29,4 años a 23,8 (menos 5,6 años) ha permitido al conjunto azulgrana plantear los clásicos más intensos, con más ritmo y con una presión alta más duradera.

El rejuvenecimiento del Real Madrid también ha sido notable en este último lustro, aunque menor que el del eterno rival. En el caso del conjunto blanco, la evolución ha sido de 3,2 años, pasando de los 28,9 años que tenía la plantilla de Zidane a los 25,7 que tenía la plantilla del pasado año. Teniendo en cuenta la salida de futbolistas veteranos como Módric, Nacho y Lucas Vázquez, esa cifra baja considerablemente.

Una evolución que comenzó con Zinedine Zidane, cuando la edad media de la plantilla rondaba los 28,9 años liderada por Ramos, Kroos, Modric o Benzema, y que continuó con Carlo Ancelotti desde el 2022 hasta la pasada campaña. El relevo generacional en el Real Madrid ha sido más pausado y planificado que el del Barça. En los tres años que estuvo el técnico italiano en su segunda etapa en el banquillo blanco, la transición fue gradual, bajando a 25,7 años en el 2025 con la llegada de futbolistas como Bellingham, Camavinga, Valverde, Vinicius, o Rodrygo.

La juventud no siempre gana

Sin embargo, tener un equipo más joven, contando el once inicial más los cambios durante el partido, no siempre es sinónimo de victoria. Al menos en el caso del Barcelona. Cuando los azulgranas presentan un equipo con una media de edad dos años menor que la del Real Madrid, no destaca tanto como en su cómputo general de victorias (ocho victorias, seis empates y seis derrotas). En cambio, cuando la diferencia de edad media supera los dos años a favor del Barcelona, es decir, cuando su plantilla es más experimentada frente a la del oponente, el conjunto catalán casi siempre se impone en el marcador (seis victorias, dos empates y dos derrotas).

En el caso del Real Madrid, los resultados no dependen tanto de la veteranía y juventud de sus plantillas como de otros factores. Tanto en los clásicos que juega con una media de edad de dos o más años superior que su rival, como cuando esa distancia se acorta, el conjunto blanco ha conseguido los mismos resultados (cinco victorias, cuatro derrotas y un empate).

El Real Madrid, al menos en este siglo, ha demostrado que en este tipo de partidos de máxima rivalidad la juventud, que suele asociarse con energía y dinamismo, no garantiza mejores resultados. Sin embargo, en el caso del Barcelona, la experiencia y el equilibrio generacional parecen ser factores decisivos para inclinar la balanza a su favor frente al eterno rival.

Pero en este tipo de partidos, los datos y las estadísticas no mandan en el césped. El clásico 50 liguero de este siglo puede marcar el futuro inmediato de Real Madrid y Barcelona.